El VIH y el SIDA en la Rep. Dominicana Imprimir Correo electrónico
hiv_virus.gif.jpgLa transmisión del VIH en la República Dominicana es fundamentalmente por vía sexual. Se estima que el sub-registro de los casos de VIH anda por entre el 70% y 80%, lo cual representa un desafío para el sistema de notificación. Las estimaciones realizadas por distintos organismos nacionales e internacionales coinciden en decir que la prevalencia del VIH en la población general está entre el 1% y 1.5%. La epidemia parece estar creciendo entre las mujeres,  la razón hombre/mujer se ha ido reduciendo y actualmente se estima en 1.6:1. La coinfección VIH y Tuberculosis (TB) es un problema emergente, estimándose esta como la infección oportunista más frecuente entre las Personas que Viven con VIH y/o SIDA, llegando a un 12%.

 

El país cuenta con un marco legal con leyes asociadas directamente a la temática: la Ley 55-93 de SIDA, el Decreto 32-01 que crea el COPRESIDA y leyes relacionadas de manera indirecta con la epidemia; Ley 42-01 o Ley General de Salud y la Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social. No obstante es necesario establecer la forma cómo la reorganización del sector salud que proponen estas leyes impactará en las personas que viven con VIH y en la forma de prestación de servicios de prevención y atención. Por ejemplo, se desconoce aún si la atención a las personas que viven con VIH y/o SIDA la ofertarán las Administradoras de Riesgo de Salud (ARS) a través de las Prestadoras de Servicios de Salud (PSS) o si esta atención la brindará el Estado a través de algún otro mecanismo. De igual modo no hay claridad de cómo se articulará la propuesta de establecer un Plan Básico de Salud a través de la Seguridad Social, dado que los reglamentos de aplicación excluyen de manera expresa los medicamentos antiretrovirales (ARV). Tampoco queda suficientemente claro quien financiará las Consejerias Pre-Pruebas y Post-Prueba de testeo del VIH.
 
 El país posee recursos financieros y humanos que permiten programar una respuesta de impacto. Entre otros el Fondo Mundial para la lucha contra la Tuberculosis, Malaria y SIDA ha aportado US$ 48 millones aproximadamente y el Banco Mundial financia US$ 25 millones para el mismo fin. Adicionalmente el país responde a los Objetivos del Milenio, UNGASS, la Iniciativa de Acceso Acelerado, los Tres Unos y otras iniciativas internacionales que orientan la respuesta frente a las ITS, el VIH y el SIDA.
 
Al analizar la respuesta ante las ITS, el VIH y el SIDA se consideran tres áreas estratégicas: Las Políticas Nacionales, Planificación y Movilización Social; Servicios para la Atención Integral de las ITS, el VIH y el SIDA, donde se considera el binomio indisoluble de al prevención y la atención, y por último los Sistemas de Información, Vigilancia Epidemiológica, Monitoreo y Evaluación para la toma de decisiones.
 
 A modo de resumen los desafíos a futuro que deberán ser considerados son:
  •  Integrar el programa Nacional de ITS, VIH y SIDA al proces de Reforma del Sector Salud.
  • Lograr a nivel gubernamental una respuesta a la epidemia integradora, multisectorial y multidisciplinaria, reconociendo que la epidemia de SIDA no es sólo responsabilidad del Sector Salud.
  • Aumentar el nivel de participación de otros actores sociales.
  • Fortalecimiento de la movilización y participación social que se ha incrementado, pero aún se presenta fragmentada.
  • El liderazgo y rectoría del sector salud en las diferentes instancias debe fortalecerse,
  • Articular los servicios de ITS, VIH y SIDA en los diferentes niveles de atención (primario, secundario y terciario) y la integración de estos desde el nivel primario de atención es todavía un gran desafió. Es necesario disminuir la barreras de acceso (geográfico, financiero, y cultural) El disponer de consejeria y pruebas diagnosticas de VIH, con controles de calidad, en el primer nivel de atención, proveerlos del quitamiento necesario para proveer servicios integrados de prevención a grupos vulnerables como los jóvenes y niños/as, los usuarios de drogas inyectables y los trabajadores del sexo (construcción de valores y vida saludable, alianzas para reorientación ocupacional, uso de preservativos y promoción de una sexualidad saludable). Es necesario además fortalecer y promocionar elPrograma Nacional para la Reducción de la TransmisiónVertical del VIH, mejorando a su vez la accesibilidad de las embarazadasa este programa.
  • Garantizar el acceso a la atención integral de las PVVS.
  • Fortalecer la capacidad de gestión de los programas de ITS, la Red de laboratorio y de bancos de sangre Esta red deberá estar acompañada por un Sistema de Gestión de Calidad.
  • Proveer capacitación a los RRHH de los efectores de salud, los administradores de los programas y decidores políticos.
  • Actualizar el sistema de vigilancia epidemiológica de acuerdo a las necesidades Los sistemas de información son de primera
  • Generación, se deben trabajar sobre los de 2da y 3era generación, el disponer de un buen sistema de información actualizado
  • y con información oportuna.
  • Establecer un sistema integrado de monitoreo y evaluación de la epidemia de VIH y SIDA, y de otras ITS, en el país que permita
  • v verificar la existencia de brechas entre la planificación y las intervenciones realizadas.
  • La sistematización de las experiencias en las diferentes áreas estratégicas de intervención y por los diferentes participantes en la respuesta Nacional ante el VIH y el SIDA.
  • Garantizar la continua provisión de condones para los grupos de bajos recursos económicos.
  • Asegurar un marco legal acorde a las necesidades de la epidemia en RD.
  • La formulación del PEN-ITS, VIH y SIDA (2007-2015).
  • Garantizar los Derechos Humanos y la integración social de las PVVS.
 
Dentro de los actores sociales que participan en la Respuesta Nacional a las ITS, el VIH y el SIDA se encuentra: el Consejo Presidencial de SIDA (COPRESIDA), la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), Cooperación Internacional, Organizaciones no gubernamentales y Redes de PVVS y el Sector Privado